La dificultad actual de conseguir en el mercado español madera aserrada con clasificación estructural en largos superiores a los 2,5 o 3 metros lleva a muchos arquitectos, constructores y equipos de montaje a hacernos la misma pregunta de forma recurrente:
¿Puedo hacer un muro de entramado ligero de madera hasta cierta altura y ponerle otro encima para alcanzar la cota de coronación necesaria?
En ese momento tomamos aire, nos secamos los sudores fríos que nos dan al pensar en lo que se estará ejecutando de aquella manera y nos disponemos a razonar con el cliente sobre porqué, a priori, no se puede hacer eso que pide.
CÓMO FUNCIONA UN MURO DE ENTRAMADO LIGERO DE MADERA
El sistema constructivo mediante muros de entramado ligero de madera es muy interesante. Detrás de su aparente sencillez se esconde un comportamiento estructural en el cual intervienen las propiedades mecánicas de la madera, de los tableros, los módulos de deslizamiento instantáneo en uniones tipo clavija entre tableros y madera, así como las características geométricas del propio muro. Realmente es bastante más complejo de lo que puede parecer a simple vista y necesitaríamos varias publicaciones para abordar este comportamiento estructural en profundidad, aunque dábamos unas pinceladas en esta entrada que te recomendamos que revises.
Hoy nos vamos a centrar en lo que ocurre cuando el viento ejerce presión en perpendicular a una fachada. Tenemos la parte inferior del muro conectada a la cimentación y, vamos a suponer, la parte superior está inmovilizada por el plano de la cubierta o de un forjado intermedio. Porqué esto es así forma parte de ese análisis más complejo que te comentaba antes, por ahora quédate con que esta simplificación es bastante cierta.
Pues bien, cuando el viento ejerce una presión perpendicular a la fachada los montantes se van a poner a trabajar a flexión simple para resistir este empuje superficial. Tendremos momentos flectores máximos en el centro del montante y cortantes en los extremos superior e inferior. ¿A qué nos suena esta forma de trabajo? ¡Premio! Estamos describiendo el comportamiento de un forjado unidireccional con vigas biapoyadas.
ENTONCES, ¿PODEMOS CORTAR EL MURO O NO?
Me encanta el ejemplo anterior porque a nadie se le ocurriría resolver un forjado de madera de 6 metros con dos tramos de viga de 3 metros generando una articulación en el centro del vano, ¿¡verdad!?... ¿VERDAD?
Pues en el caso del muro de entramado ligero de madera ocurre exactamente lo mismo. Si intentamos resolverlo con un muro sobre el anterior estaremos generando una articulación a media altura que puede tener consecuencias gravísimas si el viento ejerce la presión de cálculo prevista.
Así que la respuesta a la pregunta de nuestros clientes con la que arrancábamos este artículo suele ser un rotundo NO.
NO, PERO
Como ocurre casi siempre, cada proyecto de estructuras requiere de un análisis pormenorizado para estudiar las distintas alternativas posibles y ofrecerle al cliente la mejor solución a sus problemas.
En función de la geometría del proyecto, en zonas puntuales a veces sí es posible hacer un muro en dos tramos siempre que analicemos y resolvamos la transmisión de esfuerzos descrita anteriormente.
Un ejemplo común suele ser un muro en el lateral de una escalera en mitad de una fachada. En estas zonas solemos necesitar que el muro tenga el doble de longitud para llegar desde la cimentación hasta la cubierta. La ventaja es que lateralmente este tramo de muro va a estar conectado a nivel de forjado de primera planta, con lo que conseguimos puntos de apoyo intermedios y el conjunto de [testero del muro de PB + durmiente del muro de P1] va a trabajar a flexión al recibir las reacciones de los montantes. Retomando el ejemplo del forjado, sería lo mismo que diseñar un esquema estructural con una viga principal en el centro del vano que recibe a las vigas de la estructura secundaria.
OTRAS SOLUCIONES
Exceptuando alguna situación como la que acabamos de describir, la única solución correcta desde el punto de vista estructural es la fabricación de los muros con montantes de la longitud adecuada.
Hemos empezado el artículo reconociendo que, con madera aserrada, podemos tener problemas de suministro a partir de ciertas longitudes. Por suerte, disponemos de varios productos derivados de la madera que nos permiten solucionar estos muros de una forma sencilla. Estamos hablando de madera empalmada, madera maciza encolada, madera laminada encolada, perfiles de madera microlaminada o perfiles mixtos tipo I-Joist. Cualquiera de estos productos tiene largos de suministro estándar de 12 o 13,5 metros y, al ser productos industrializados, no tendremos problema en conseguir sus certificados de clasificación estructural, marcado CE y, en muchos casos, algún sello de certificación de gestión forestal sostenible.
Ahora que sabes cómo funciona un muro de entramado ligero de madera cuando recibe el empuje del viento esperamos que no tengas dudas sobre la imposibilidad de hacer la famosa división a media altura. ¡Como ves, existen soluciones en el mercado que hacen que no tengamos excusa para no hacer las cosas bien!


